Entrevistas - Queen

La Táctica de Queen

Si vive en Munich, tarde o temprano acabará en la misma habitación que uno de los miembros de Queen. Es inevitable. Aunque hace unos años le compraron el Estudio Montreux en Suiza al antiguo manager de Emerson, Lake & Palmer, no están nunca por allí. Montreux es una pequeña ciudad tranquila al lado del lago, todos sus habitantes juntos no tienen nada que ver con el público de un concierto de Queen. Como bien se puede imaginar uno, los pescadores con botas de goma no son precisamente la fauna típica de la noche que puede encender a Freddie Mercury. 
Ah, pero Munich, dónde la fiesta no para para los que la quieren disfrutar, es otra cosa. Los extras  que se pavonean en el video de “It’s A Hard Life” son asiduos de la escena gay de Munich. Fácilmente identificables, todos llevan bigote y el pelo al uno, como Freddie Mercury. Es evidente que aquí Mercury se siente en casa.

Mercury ha pasado casi todo 1984 en Munich. Si bien los bares, clubes, y discos son una excusa perfecta para su presencia continua por estos lares, hay otra: un ingeniero llamado Mack (su nombre de verdad es un secreto muy bien guardado). Fred describe a Mack como “un tesoro absoluto”, “una joya”. El cariño es mutuo ya que el hijo de Mack se llama como varios miembros de Queen.

En cualquier caso... Mack ha co-producido la mayor parte de la música de Queen en Munich; aquí también es dónde Brian May ha co-producido a los escoceses Heavy Pettin’, y en estos momentos, Mack y Freddie trabajan en el primer disco en solitario del cantante.

Un señor con el pelo al uno y bigote (que no es Freddie) nos acoge en la discoteca P1, un conjunto barroco erigido en uno de los laterales del Haus der Kunst (algo así como el museo de arte). Nos quita el micro para explicar que Queen están llevando sus encuentros con los medios en Munich porque es su ciudad europea favorita.

Está encantado con nuestra presencia, y nos sugiere unas cuantas preguntas para el grupo. Por ejemplo, podríamos hablar del macro festival del que son cabeza de cartel en Rio de Janeiro - “El evento de Rock más grande del mundo desde Woodstock”-, con otros artistas planetarios como AC/DC o Men At Work. Una flota de bellísimas camareras en mini-falda que nos ofrecen bebidas y canapés me distrae; como me distraen todos los vídeos de la carrera de Queen hasta la fecha, desde el video de “Killer Queen”. No puedo evitar recordar con una punzada de nostalgia aquella vez en la que MM provocó  brotes de apoplejía en EMI cuando sugerimos que Queen eran “pop de supermercado”.

Ahora, entrando en este “encuentro con los medios”, las cosas son más directas: nos dan realmente una bolsa de plástico como las del supermercado. Dentro: tres fotos de Freddie pelo en pecho, con la mención “publicadas en Vogue”; una foto de John Deacon con una cestita de caniches franceses repeinados; y otras dos fotos de la banda con volantes y fruncidos varios.
Más una pegatina, una sudadera, y el vinilo impreso de “It’s A Hard Life”, las fechas de la gira, una biografía y un programa con los miembros del grupo ataviados con trajes de Bondage, brazos estirados y puños cerrados... ¿quizás para parecerse a los machos de la calle Christopher Street?

Pelo-Corto-Bigote sigue hablando. Cuenta que la gira de Queen no tiene tantas fechas como habían previsto porque en Europa no hay pabellones lo suficientemente grandes para acoger el complejo y espectacular montaje escénico. ¡Para que os hagáis una idea de lo sensacional y maravilloso que es el nuevo montaje!

Lo genial con Queen, es que están empeñados en auto-parodiarse y los dardos del crítico son totalmente superfluos.

Finalmente, espinete/bigote concluye que al terminar nuestras entrevistas deberíamos permanecer todos juntos ya que nos quieren amenizar con algo de cabaret (para no tenerles en vilo, les diré que el numero consistía en un mimo-travesti que bailaba enfundado en un par de medias echas con red de pescar).

Aquí la eficacia germánica toma el relevo. Los periodistas son separados en cuatro pequeños grupos alrededor de cuatro mesas para presenciar cuatro ruedas de prensa simultáneas ofrecidas por los cuatro miembros del grupo que acaban de entrar en la sala. Cada tanto, cada miembro de Queen cambia de mesa, así, en teoría, todos los periodistas pueden hablar con todos los miembros de Queen. 
En mi mesa, nadie habla inglés. Primero pensé que era un golpe de suerte, luego caí en que un atajo de belgas, franceses, italianos y escandinavos iban a ganar pasta con MI entrevista.
Bueno, no puedo mantener a Queen alejados del lector por más tiempo.  Como dicen en la ira cómica del  “Stan Mack’s Real Life Funnies”: todas las conversaciones están garantizadas, palabra por palabra.

MM: Rolling Stone escribió en un artículo sobre Queen en Argentina que Queen era la primera banda de rock verdaderamente fascista. ¿Le suena de algo?

Freddie Mercury: Vaya, vaya. Noooooo, bien, explícamelo tú. ¿Qué quiere decir?

MM: Te lo pregunto yo. 

FM: Muchos periodistas vinieron del mundo entero para vernos tocar en Argentina.
Nunca había pasado antes, y resulta que allí éramos muy populares. En Sao Paulo, actuamos para 120.000 personas una noche, y 130.000 la noche siguiente. Esto era algo muy nuevo para ellos. Y no era EE.UU. No había nada parecido a una organización, a algo de orden. Podía haber sido una masa de gente totalmente fuera de control. Entonces el servicio de seguridad lo llevaron los Death Squad (escuadrones de la muerte). 

MM.  ¿Los Death Squad?

Un escuadrón de policía muy potente, que matan a alguien por levantar la mano. Los llamaron para protegernos. Nos llevaban de un sitio a otro en vehículos blindados de los que usan en las revueltas. Cuando los periodistas vieron esto, todo se convirtió en algo político. La música ya no tenía nada que ver con esto. Antes de empezar el concierto, los militares estaban delante del escenario con los fusiles en alto. Por si acaso. Pensaban que si alguien tenía tanta audiencia, la cosa se podía poner muy política. Me rogaron que no cantara “Don’t Cry For me Argentina”.

MM: ¿Cómo se sintió en un momento como este?

FM: Es muy potente, te sientes como el diablo. Te sientes como si pudieras desatar el caos con toda esta gente. Alguien con  otra mentalidad podría utilizar esto con fines políticos, en su propio beneficio. O todo lo contrario. 

MM: ¿te gusta tener a miles de personas cantando tu nombre?

Claro, es maravilloso. La adrenalina sabes. Completamente maravilloso. Pero de repente piensas, ‘Tengo todo ese poder, podría ¡DESTRUIR!’ Pero no soy destructivo, soy demasiado maravilloso para hacer eso QUERIDO. SOY DEMASIADO BUENO

MM.  Y ahora se van a  Sudáfrica. Ningún problema de consciencia supongo.

John Deacon: absolutamente ninguno. Nunca hemos sido un grupo político en toda nuestra carrera. Nos encanta viajar. Hemos hecho giras en América y en Europa tantas veces, que ahora apetece ir a algún sitio distinto.
Todo el mundo ha estado en Sudáfrica, no estamos sentando ningún precedente. Elton John, Cliff Richard, Rod Stewart. Puede haber algo de lío, pero aparentemente, somos muy populares allí. 

MM: ¿Con los blancos o los negros?

JD: Con los blancos principalmente, pero reo que vendemos también a un público negro. Creo que “Another One Bites The Dust” nos ha abierto a otro público. Realmente, queremos tocar en cualquier sitio donde haya fans para vernos.

Freddie Mercury: Y además hay mucho dinero que ganar. Y yo estoy en este negocio para ganar dinero también. 

MM: Roger, recientemente has grabado “Masters of War” de Bob Dylan en tu disco en solitario. ¿No es un poco hipócrita cuando a tu grupo le encanta tocar para el gobierno más represivo y vicioso del mundo? 

Roger Taylor: Gilipolleces. ¡Bájate del burro! En Argentina éramos número Uno cuando empezó aquella estúpida guerra, y nos lo pasamos genial allí, y esto es para bien. La música es totalmente internacional.

MM: ¿No crees que erais como las marionetas del gobierno cuando fuisteis a tocar allí?

RT: De alguna manera, sí. Pero no tocamos para el gobierno. Tocamos para miles de argentinos, gente normal y corriente. Nos preguntaron si queríamos conocer al Presidente, Viola, y yo me negué. No quería conocerlo, porque allí sí que podían haber instrumentalizado nuestra visita.
Fuimos allí para tocar para la gente. No veo que hay de malo en esto. De hecho me parece que haces más daño al fan normal no yendo que yendo.

MM: Entonces  ¿a quién va dirigida “Masters of The War” si no es a los generales argentinos?

A la gente que hace material armamentístico, a gente que gana dinero con la guerra.

MM: Freddie, creo que se enfadó mucho con el periódico The Sun cuando publicaron que había ‘confesado’ ser homosexual.

FM: No reprodujeron mis palabras en absoluto. Pero desde el principio, la prensa siempre ha escrito sobre Queen lo que le ha parecido, y no nos importa mucho. La señora que escribió esto quería un notición, una revelación o algo así, y no consiguió nada. Le dije: “¿Qué quiere escuchar?  ¿Que trafico con cocaína?”. Pero por Dios, si quisiera hacer revelaciones sobre mi vida sexual, de verdad ¿lo haría precisamente en este periódico, The Sun? Por favor, ni de coña, soy demasiado inteligente para eso.

MM: Pero este es un buen momento para ser gay, es bueno para el negocio.

Si verdad, no estaría mal, ¿no? Pero en mi caso, llegaría tarde, llevo 12 años en el negocio. Está bien ser gay o algo sorprendente si eres nuevo. Pero si  lo hiciera, la  gente pensaría, ‘mírale pobrecito, dice que es gay por está de moda ser gay”.

MM: Pero siempre ha jugado con esta imagen ¿no?

Cuando empecé, todos los grupos de rock llevaban vaqueros y de repente aparece Freddie Mercury vestido de Zandra Rhodes, maquillado y con las uñas pintadas de negro. Era un escándalo. De alguna manera, Boy George ha actualizado todo esto, todo el rollo Glam Rock. George es más como una drag-queen. Es el mismo escándalo, por duplicado.

MM: John ¿no estás cansado de la manipulación que hace Queen de esta misma imagen extravagante y enrollada desde hace más de una década?

JD: No pienso mucho en esto. Salimos al escenario y somos lo que somos. Evidentemente, mucho de esto viene de Freddie. Él siempre ha sido así. Yo a ratos, pero es sólo una opinión personal. No me gusta mucho el video de “It’s A Hard Life”. Para mí, demasiado artificial, demasiados vestidos.

RT. Sí, yo intenté sacar la mayoría de mis planos de este video.

MM: Brian, en el Guitar Player Magazine, te adoran. ¿No te gustaría que Queen fuera más música y menos teatro?

Brian May: Esta es una pregunta con segundas. Complicado contestar. Me gusta el lado teatral de todo esto como complemento a la música. Porque la música es drama, es teatro. No creo que seamos menos musicales porque tengamos elementos teatrales en directo.  Si me preguntas que tipo de espectáculo prefiero, es otra pregunta. Te diría que  prefiero un show más rockero, menos popero. Todos tenemos opiniones distintas sobre esta cuestión.

MM.   ¿Quieres decir que te gustaría quitar todo el rollo hortera, de mal gusto, toda esa estética histriónica?

BM: No puedes quitarlo porque somos cuatro en el grupo, y cada uno tiene que tener sus desahogos.

MM: ¿Y cuándo  domina el aspecto teatral más pop?...

BM: A veces puede ser demasiado. Bueno, es mi manera de verlo, al público le encantan estas cosas. Si por ejemplo, en concierto, tocamos un tema más musical, y otro más desenfadado, más colorido, no hay duda por cual se va a decantar el público. A veces pienso que los detalles musicales que me obsesionan sólo los entiendo yo y unos pocos guitarristas más. En el fondo, me considero como un artesano, y así es como entro en un estudio para grabar, con esta mentalidad.

MM: Freddie Mercury dice que si tardan tanto en grabar un álbum es porque se pueden tirar un año con un tema, mientras a él le gustaría grabarlo en un día.

BM: Muy bien, pero eso no explica porque ha tardado meses para grabar su disco en solitario.
Estaba en Munich, en los estudios Musicland cuando Freddie empezó a trabajar en su disco en solitario, y sí, sorprendentemente, creaba un tema al día. Bajo la autoritaria supervisión del ingeniero Mack, llegaba por la mañana totalmente en blanco, y por la noche se iba con melodías arregladas, algunos apuntes para las letras, y un borrador de instrumentación realizado con un sintetizador Fairlight y una caja de ritmos Linn. 

Escuché el trabajo de una semana y - hay que tomar en cuenta la personalidad del tipo, su visión política, etc...  - estaba clarísimo que puede escribir todos los sencillos de éxito que quiera. Cada una de las canciones (dejo mis gustos personales aparte) era un éxito en potencia. Todas eran canciones de baile, más cercanas a Queen de “The Game” con claras influenciados de Chic que al sonido más rockero de Queen.

Esto fue hace un par de meses. En este momento, Freddie planeaba hacer el álbum él sólo, a la manera de Howard Jones, Thomas Dolby o Steve Winwood. Pero desistió y al final invitó a unos músicos locales.

Si al final tardó en hacer este disco más de lo que él mismo pensaba es que teniendo el talento que tiene para hacer tantas y tan buenas canciones pop, no puede parar de componer y componer. Un talento curioso.


A lo mejor es un pequeño Midas Dorado (de hecho, creo que le encantaría la descripción, cualquier insulto seguido de “Dorado” va con sus gustos)  pero su facilidad para hacerse rico a raíz de su habilidad para componer (que se corresponde totalmente con los gustos de las masas en el mundo entero) es obviamente algo que molesta muchísimo a los críticos de rock.
Mercury tiene una explicación muy sencilla para su éxito: “somos básicamente un atajo de codiciosos gilipollas. La gente piensa que los artistas no tienen cerebro, y desde luego, muchos de ellos no ven nunca un duro. Somos más astutos que esto”.

Pero a Freddie Mercury ¿le hace falta Queen?

“Serás... ¡rata! Supongo que sí, claro. Antes pensaba que no duraríamos ni cinco años, pero ahora ya somos demasiado mayores para separarnos” (risas). “¿Te imaginas formando un nuevo grupo con 40 años? Sería una locura ¿no te parece?”

De repente un periodista italiano suelta una pregunta. “¿Qué vas a hacer dentro de 20 años?’”. ¿Que qué voy a hacer dentro de 20 años? suelta Freddie entre chillidos y risas. “¡Estaré muerto cariño! ¿Estás loco?”

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